La Princesa de Gales hizo una glamurosa reaparición en el servicio anual de la Orden de la Jarretera, donde compartió risas con la Duquesa de Edimburgo mientras observaba la procesión pasar por los terrenos del Castillo de Windsor.
Su alteza real no pudo asistir en 2024 a uno de los eventos más destacados del calendario real, tras ser diagnosticada con cáncer y someterse a quimioterapia preventiva.
Pero en 2025 regresó radiante para ver a su esposo, el Príncipe Guillermo, desfilar junto a su tíos, el Duque de Edimburgo y la princesa real Ana , además por su puesto de su padre, el Rey Carlos y la Reina Camila todos ataviados con capas de terciopelo azul y sombreros con plumas de avestruz.
La Jarretera es la Orden de Caballería más antigua y de mayor rango de Gran Bretaña, establecida por el rey Eduardo III hace casi 700 años. Su lista incluye al Rey, soberano de la Jarretera, a la Reina, a varios miembros de la familia real y hasta 24 Compañeros que son elegidos y servidos personalmente por el monarca para honrar a quienes han ocupado cargos públicos, han contribuido de forma particular a la vida nacional o han representado personalmente a su majestad.